Ha llegado el día de tu visita rutinaria al ginecólogo. Como siempre, el médico te realiza una serie de preguntas, te examina y te hace la prueba de Papanicolaou, también conocida como citología vaginal. Todo de rutina. ¿Pero te has parado a pensar alguna vez para qué sirve esta prueba y por qué recomiendan hacerla? Y, sobre todo, ¿por qué es tan importante? A continuación, todas las respuestas.

¿Qué es la prueba de Papanicolaou?

La prueba de Papanicolaou, también conocida como citología vaginal o citología cervical, es el examen más utilizado y fiable que permite detectar de manera temprana el cáncer de cuello de útero. En el procedimiento, indoloro, se toman células del cuello uterino para analizarlas y determinar si son cancerosas o si presentan signos de que, en un futuro, puedan llegar a convertirse en cancerosas (células precancerosas).

Es la forma más eficaz para detectar de manera precoz el cáncer de cuello uterino, lo que incrementa las posibilidades de curación. También sirve como prevención. El cáncer de cuello de útero es el segundo cáncer más frecuente en las mujeres después del de mama. Es muy importante realizar esta prueba. De acuerdo con la evidencia científica, gracias a ella se ha reducido entre un 70 y 80 % la incidencia y mortalidad por cáncer de cuello de útero.
En las mujeres mayores de 30 años, la citología vaginal se puede combinar con la prueba del virus del papiloma humano (VPH), una infección de transmisión sexual que también puede causar este tipo de cáncer.

¿Debo hacerme la prueba?

Según la Sociedad Española de Citología, las mujeres de entre 21 y 65 años deben hacerse la prueba de Papanicolaou con regularidad.

  • Entre los 21 y 29 años, la prueba debe hacerse cada 3 años.
  • Entre los 30 y 65 años, la prueba se realiza cada 5 años en combinación con la del VPH. Cuando no se realice el examen de VPH, la citología será también cada 3 años.

Aquí detallamos todas las pruebas de prevención que toda mujer debe realizarse. Lee toda la información aquí.

Con los siguientes factores de riesgo, posiblemente tu ginecólogo te recomendará realizar la citología con mayor frecuencia:

  • Haber tenido un resultado anormal en una prueba de Papanicolaou.
  • Exposición al medicamento dietilestilbestrol antes del nacimiento. Entre 1940 y 1971 este fármaco se recetaba a mujeres embarazadas para prevenir abortos espontáneos y con el tiempo se descubrió que estaba asociado a un mayor riesgo de padecer ciertos cánceres.
  • Infección por VIH.
  • Sistema inmunitario debilitado.

Si tienes más de 65 años y los resultados de las citologías a lo largo de tu vida fueron normales, entonces posiblemente ya no necesites realizarte más la prueba. Lo mismo ocurre si te han practicado una histerectomía (extirpación total o parcial del útero).

¿Qué tengo que tener en cuenta antes de hacerme el examen?

La prueba de Papanicolaou no debe realizarse durante la menstruación, lo ideal es esperar unos cinco días después del último día de la regla. Algunas otras recomendaciones para los días previos a la prueba son:

  • Evitar las relaciones sexuales.
  • No utilizar tampones.
  • No realizarse lavados vaginales ni usar cremas vaginales.

¿Qué pasa si el resultado es positivo?

Si los resultados son normales, seguramente el médico te indicará que vuelvas dentro de tres o cinco años, dependiendo de tu edad. Pero si son anormales, el médico te aconsejará un seguimiento más frecuente para vigilar la situación, ya que muchas células vuelven a la normalidad. De no ser así, entonces se iniciará un tratamiento específico, y la detección precoz habrá sido una gran ventaja.
Para confirmar un diagnóstico hay otras pruebas como la colposcopía, donde se analizan los tejidos del cuello de útero, vulva y vagina.

¿Por qué se la conoce como Papanicolaou?
En honor al médico griego Georgios Papanicolaou (1883-1962), científico pionero en citologías y en la detección precoz del cáncer.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.