¿Es la depilación buena para la piel?

Muchas de vosotras seguís probando para dar con vuestra mejor técnica de depilación y no parecer un oso. Es cierto que, el estado normal de la piel es con su pelo natural y, por tanto, cualquier depilación que se use para eliminarlo será una agresión. Sin embargo, puesto que socialmente se ve con malos ojos no tener depiladas ciertas partes de nuestro cuerpo (especialmente en las mujeres), se puede optar por las soluciones menos perjudiciales que ofrezcan mejores resultados.

¿Qué tipos de depilación hay? ¿Cuál es la mejor?

  • Rasurado

Consiste en cortar el pelo que sobresale de la piel (afeitarlo). Puede hacerse con cuchilla o con cremas depilatorias. Es un método para usar en casa. Eso sí, las cremas depilatorias no están aconsejadas para la zona del pubis, ni el exterior de los labios, ya que esta zona es muy sensible y podría irritar.

– Pros: es fácil, rápido e indoloro.

– Contras: la duración de la depilación es mínima, en unas pocas horas ya puede empezar a ser evidente el pelo. Además, puede favorecer que se enquisten los pelitos, formalmente llamado foliculítis, provocando la aparición de granitos e incluso pequeñas infecciones. También es una opción que puede resecar las pieles sensibles.

  • Eliminación de raíz

Arrancar el vello desde la raíz para retrasar su crecimiento. Hay varios métodos para lograrlo: cera caliente o fría, maquinilla de depilar, hilos y pinzas. Puede hacerse en casa o en un centro especializado.

– Pros: el pelo tarda varios días en salir, aproximadamente entre 10 y 15 días.

– Contras: puede ser doloroso en algunas zonas, e incluso causar irritaciones y pequeñas heridas en las pieles sensibles. Para algunas personas estas agresiones pueden llegar a causar problemas dermatológicos. Por otro lado, una vez el vello empieza a ser visible, se necesita que crezca unos pocos milímetros para volver a depilar con este método.

  • Fotodepilación y láser

En este caso, se “mata” la raíz del pelo con el objetivo de que no vuelva a salir. Aunque hay variantes de estos métodos, la base siempre es la misma: el uso de luz pulsada que se dirige a la raíz del pelo para “quemarla” sin dañar la piel alrededor. Si esta es tu opción, necesitarás el asesoramiento de un especialista acreditado que te indique cuál es el método más apropiado para ti en función de tu color de piel, de pelo, grosor y otras características. Habitualmente se aplica en centros especializados, aunque recientemente han aparecido en el mercado algunos aparatos de uso casero.

– Pros: Es una depilación de larga duración e, incluso, definitiva si se aplican suficientes sesiones. Si se adapta correctamente el método usado, es muy seguro para cualquier tipo de piel y pelo. Es más doloroso en comparación con la cera, y la piel puede quedar sensible durante unas horas. También es una forma de evitar que se enquisten pelitos.

– Contras: Es el método más caro, sin duda, aunque en los últimos años se ha abaratado mucho. Requiere cierto cuidado de la piel antes y después de la depilación. Además, no se puede exponer la piel al sol desde dos semanas antes de la depilación hasta una semana después. Que sea definitivo no quiere decir que tras un cambio hormonal, el vello resurja de sus cenizas.

En definitiva, no hay un método que sea mejor que otro: depende de cada persona, su situación, sus costumbres. Lo importante es que te sientas cómoda. ¿Eres de las que va a la playa en verano día sí y día también? Entonces, mejor deja la fotodepilación o el láser para después de las vacaciones. ¿Eres de piel sensible y los pelitos se te enquistan con facilidad? Quizá la mejor opción para ti sea un método definitivo pero para ello déjate asesorar por un especialista y sal de dudas. Cuéntanos tu experiencia con el mundo de la depilación.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.