¿Tienes molestias en la zona anal cuando vas al baño y crees que pueden ser hemorroides? ¿Te da apuro preguntar al médico o al farmacéutico? Te explicamos qué son y cómo son las hemorroides para que salgas de dudas, y cuáles son los remedios que puedes utilizar.

¿Qué son las hemorroides?

Las venas del ano se llaman “venas hemorroidales”. Cuando se inflaman, agrandan y sobresalen, es cuando se convierten en hemorroides o almorranas (en algunos sitios también se las conoce como “morenas”).

Existen dos tipos de hemorroides, las internas y las externas:

  • Las internas se encuentran en el recto (es decir, en la última parte del intestino grueso, la zona donde se acumulan las heces antes de evacuarlas) y normalmente se notan porque producen dolor y, a veces, sangran durante o después de la defecación. Si se inflaman mucho, pueden incluso llegar a salir hacia fuera del ano al apretar. En ese caso, hablamos de “hemorroides prolapsadas”.
  • Las externas están alrededor del ano, y son más propensas al picor y escozor, aunque también pueden sangrar, sobre todo si nos empeñamos en dejarlas relucientes con el papel higiénico.

¿Por qué salen las hemorroides?

Las hemorroides están causadas por la presión excesiva sobre las venas del recto y el ano, que impide la circulación y acaba por causar inflamación y coágulos. En otras palabras: el estreñimiento, el exceso de peso o la mala costumbre de “aguantarse las ganas” hasta llegar a casa.

Por esta razón, las personas que tienen estreñimiento crónico, mujeres embarazadas, personas obesas, sedentarias o que suelen cargar mucho peso, son más propensas a las hemorroides.

Tratamientos para las hemorroides

Como siempre, el mejor tratamiento es la prevención. Si ya has tenido hemorroides alguna vez, o estás en riesgo de tenerlas:

  • Procura mejorar el contenido en fibra de tu dieta: que el pan, la pasta y cualquier cereal que tomes sea integral, y aumenta tu consumo de fruta y verduras.
  • Toma mucha agua.
  • Intenta no estar demasiado tiempo sentado en el váter (¡nada de llevarse la revista al baño!).
  • Haz algún ejercicio físico.
  • Evita coger demasiado peso (por ejemplo, cambia el levantar pesas en el gimnasio por la cinta de correr).

Si, por desgracia, ya estás sufriendo las hemorroides, debes tener en cuenta todo lo anterior y, además, aplicar cuidados especiales hasta que desaparezcan: lavarse, idealmente, con agua y jabón tras defecar, o bien utilizar toallitas húmedas específicas; aplicar algún emoliente de venta en farmacia con sustancias calmantes; ponerte compresas frías o hielo en la zona anal; darte baños de agua fresca durante unos minutos; y evitar la ropa demasiado ajustada o que apriete en la zona abdominal (recuerda: estamos intentando reducir la presión en la zona del bajo abdomen).

En el caso que las molestias sean acusadas, o bien si tardan en desaparecer, existen diversos productos que pueden ayudarte: cremas anestésicas, con hidrocortisona, con vasoconstrictores, con antisépticos… Déjate aconsejar por tu farmacéutico según los síntomas que más te molesten y tus condiciones de salud.

Si a pesar de estas medidas los síntomas no mejoran en 3 o 4 días, o bien si las hemorroides siguen sobresaliendo y te afectan mucho a tu vida diaria, acude a tu médico para que valore una posible cirugía. En ocasiones, es la única manera de erradicar las hemorroides.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.