Por fin es verano, hace buen tiempo, los días son más largos, llegan las vacaciones… ¡Qué ganas de aprovechar y disfrutar los días al máximo! Sin embargo, te empiezas a encontrar mal, te duele la garganta y no paras de toser. Para colmo, a tu hijo le ha picado una medusa y un par de tu familia no paran de vomitar. ¡Seguro que fue la ensaladilla del chiringuito! ¡Qué mala suerte!

Y es que aunque el invierno está normalmente asociado a gripe y resfriados comunes, existen muchas infecciones típicamente veraniegas que nos pueden arruinar las vacaciones. Algunas infecciones graves causadas por bacterias se relacionan con la temperatura ambiente y su incidencia aumenta en verano hasta un 46%.

Infecciones frecuentes en verano

  • Las altas temperaturas junto con una mala manipulación de los alimentos hacen que las intoxicaciones alimentarias sean demasiado frecuentes. Suelen provocar diarrea, vómitos y dolor abdominal. Son típicas las gastroenteritis producidas por virus o bacterias como la salmonelosis.
  • La combinación de agua y calor ayuda a la aparición de bacterias y hongos en piscinas y lagos. Es muy típica la conjuntivitis (sobre todo en niños) y el pie de atleta.
  • La humedad de bañadores y bikinis contribuye a que las infecciones de orina como la cistitis y las infecciones vaginales como la candidiasis, sean muy communes.
  • El aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura, propician las infecciones como faringitis, bronquitis y otitis.

Infección de garganta, infección verano. mediQuo, tu amigo médico, chat médico.

Además, en los últimos años, se ha observado un preocupante aumento de las enfermedades de transmisión sexual en los meses de verano. Durante las vacaciones se dan situaciones que pueden aumentar el riesgo de estas infecciones, que se refleja posteriormente en un aumento de casos de enfermedades como sífilis, gonococia y clamidia durante el otoño y el invierno.

Otros trastornos del verano

Aunque no sean de origen infeccioso, hay otros trastornos que también son típicos del verano.

Sudamos más con el calor y algunas personas propensas pueden tener cálculos renales. Para evitarlo, se recomienda beber mucha agua y protegerse del calor. Al igual que para evitar las deshidrataciones y golpes de calor, que pueden ser especialmente graves en las personas mayores. Hay que tener especial atención a los cortes de digestión o hidrocución.
También hay que tener cuidado con las quemaduras solares, ya que aumentan el riesgo de muchas enfermedades de la piel, incluido el cáncer.
Las alteraciones del sueño también son frecuentes en esta época del año, el calor puede dificultar el sueño y al día siguiente estamos cansados, apáticos y de mal humor.
Por último, también hay que tener cuidado con las picaduras de avispas, mosquitos o medusas, especialmente las personas alérgicas.

Picadura mosquito, abeja, medusa. Infecciones del verano. mediQuo, tu amigo médico, chat médico

Si vas a viajar algún país exótico, es importante tomar las medidas adecuadas ya que los mosquitos pueden transmitir enfermedades graves como la malaria o el dengue.

Me he contagiado, ¿qué hago?

El tratamiento varía según la enfermedad. Lo importante es mantener la calma y acudir al médico para que te trate la infección. En algunos casos serán necesarios antibióticos o antimicóticos.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.