Este verano no solo tienes que cuidarte del calor, el sol, y las comidas, la conjuntivitis puede sorprenderte y “robarte” un par de días de vacaciones. Es una de las afecciones más comunes del ojo, que no representa peligro para tu vida, y que se contrae con el simple contacto con los microorganismos presentes en el agua (virus y bacterias), tanto de piscinas, como del mar o del río, o a través del polen del aire.

¿Qué es la conjuntivitis?

Es una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados, y que sirve para proteger nuestros ojos.

Hay diversos tipos de conjuntivitis y cada una tiene sus causas:

  • Infecciosa: se contagia por contacto directo o indirecto con el líquido de los ojos. A su vez puede ser:
    Vírica: es la más común y está causada por virus como el adenovirus.
    Bacteriana: es menos común y los niños son los más vulnerables frente a este tipo de infección. Entre las bacterias que más comúnmente producen conjuntivitis, se encuentran neumococos y estafilococos entre otros. Las lentes de contacto sucias pueden causarla.
  • Alérgica: aparece cuando tus ojos se exponen a alguna sustancia a la que eres alérgico como el polen, ácaros del polvo, etc. No es contagiosa y suele estar acompañada de otras enfermedades, como rinitis.
  • Por irritación: se da por el uso de cosméticos o la exposición a sustancias como disolventes.

Es fácil darte cuenta si padeces conjuntivitis ya que el síntoma más notorio es el llamado ojo rojo, generado por la inflamación de los pequeños vasos sanguíneos de la conjuntiva. Además, puedes tener estos otros síntomas:

  • Mayor cantidad de lágrimas
  • Picor e irritación en los ojos
  • Secreción ocular que puede ser transparente, amarilla, blanca o verdosa
  • Sensación de tener arena en los ojos
  • Gran cantidad de legañas en los párpados y las pestañas, sobre todo al despertarte por la mañana
  • Imposibilidad de usar lentes de contacto

En la mayoría de los casos, la conjuntivitis es leve, no afecta a la visión, y se resuelve sin tratamiento. Suele empezar en un ojo y frecuentemente, se contagia al otro. Puedes aliviar los síntomas poniéndote compresas de agua fría sobre los ojos y limpiándolos por la mañana con una gasa empapada en té frío. Por otro lado, no uses lentes de contacto mientras dure la infección.

¿Cuándo debo ir al oftalmólogo?

Si los síntomas perduran más de 24 horas, o si sientes:

  • Dolor en el ojo.
  • Extremada sensibilidad a la luz.
  • Aumento del enrojecimiento en el ojo.

El médico te podrá recomendar la aplicación de gotas para tratar la conjuntivitis bacteriana y alérgica, y también lágrimas artificiales.

Para reducir las probabilidades de contagio, puedes seguir estos consejos:

  • Lávate las manos frecuentemente
  • Evita frotarte los ojos
  • No compartas maquillaje, lentes de contacto, gotas oftalmológicas, ni gafas
  • Usa gafas para nadar cuando esté en el agua
  • No compartas toallas con otras personas
  • Usa gafas de sol para protegerte del polvo, la arena y otras partículas

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.