¿Sabes cómo protegerte de la insolación?

Estás en la playa, la montaña o de viaje visitando otra ciudad. Llevas todo el día caminando o estás dentro del coche sin aire acondicionado en las peores horas del día, sudando… –normal, es verano–, estás fatigado y empiezas a tener un terrible dolor de cabeza ¡Mucho cuidado con esto!  Tienes los síntomas de un golpe de calor.
El golpe de calor o insolación es el resultado de estar expuesto a altas temperaturas, sea o no bajo el sol. Ocurre cuando hay un exceso de calor en el cuerpo y no somos capaces de evaporarlo para mantener la temperatura normal (alrededor de 37° C).

¿Cómo evito la insolación?

Uno de los falsos mitos que provoca que muchas personas no se protejan adecuadamente del golpe de calor es el de que con la crema solar ya es suficiente. La crema solar está muy bien para evitar quemaduras, pero por mucha protección UVA que usemos, no nos va a proteger del calor excesivo.

Para prevenir la insolación, lo más eficaz es:

  • Llevar ropa ligera y la cabeza cubierta con un sombrero o similar que transpire.
  • Beber con frecuencia y evitar las infusiones calientes.
  • Tomar fruta y verduras y evitar comidas abundantes.
  • Evitar la exposición solar entre las 11 y las 16h.
  • Hacer pausas si estamos caminando o haciendo ejercicio, y buscar la sombra.
  • Vigilar los bebés, niños, embarazadas y ancianos: procurar que lleven ropa fresca, hacerles beber aunque no tengan sed, evitar que se queden al sol o en el interior de los vehículos parados (ni siquiera 5 minutos), etc. Ellos son más propensos a padecer golpes de calor y pueden no darse cuenta de los primeros síntomas.

¿Y si ocurre?

Es importante conocer los primeros síntomas de insolación, tanto si te ocurre a ti como si le ocurre a alguien de tu entorno, para atajarlos cuanto antes: sudoración profusa, fatiga, dolor de cabeza y calambres. Si dejas que siga adelante, los síntomas irán empeorando: vómitos, mareo, confusión, comportamiento irracional, pérdida de conocimiento e incluso convulsiones.
Ten en cuenta que, una vez aparecen los primeros síntomas, la temperatura corporal puede dispararse muy rápido, por encima de 40° C en tan solo unos minutos.

Por eso es fundamental actuar rápido:

  • Ponerse a la sombra y buscar un lugar ventilado o con aire acondicionado.
  • Beber a sorbos cualquier bebida fresca disponible, evitando las bebidas con cafeína.
  • Poner compresas frías o paños con hielo y mojar con agua fresca la frente, cuello, muñecas y cabeza.
  • Tumbarse con los pies ligeramente elevados.
  • Si estás atendiendo a otra persona y ésta pierde el conocimiento, no intentes forzarle a beber. Busca ayuda médica inmediatamente.
  • Si los síntomas son graves o no mejoran al cabo de unos minutos, busca ayuda médica de urgencia.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.