Somos primerizos, ¿cómo cuido la piel de mi bebé?

No te preocupes porque estás en el sitio correcto donde conseguir los mejores consejos para ese momento que tanto le gusta a tu bebé. Es muy habitual oír: “tienes la piel más suave que el culito de un bebé”, pero ¿cómo hacer para mantenerla siempre así?. Desde que nacemos tenemos una piel suave, tierna, firme y con mucha sensibilidad. Cuidarla es muy fácil si lo haces bien. Tenemos claro que la piel de los más pequeños debe hidratarse y cuidarse de forma habitual. ¿Os surgen dudas por la gran cantidad de productos del mercado y otros tantos mitos? Lo desmontamos:

    • EL BAÑO: lo ideal es cada 2-3 días, con baños cortitos y de forma ideal limpiadores sin jabón (syndet sería el nombre que reciben estos productos). Mantienen el pH de la piel de nuestros peques. La mayoría llevan productos emolientes que nos ayudarán a hidratar su piel.
    • CREMA HIDRATANTE: se deben utilizar productos especiales para bebé, intentando evitar irritantes como los perfumes y productos de adultos, que pueden tener efectos negativos sobre nuestros niños. Un buen momento para aplicarla es a la salida del baño, ayudando a mantener la humedad de la piel.
    • ¿QUÉ CREMA ESCOGER? Al igual que los adultos tenemos pieles diferentes entre nosotros y a cada uno le va mejor una crema, los peques también tienen diferencias que pueden hacer que estén más indicadas unas u otras. Si tu bebé tiene una piel sana, una crema hidratante especial para bebés será suficiente. Pero si tiene la piel seca, atópica o con eczemas necesitará cremas más específicas para hidratar y calmar los picores, consulta con el pediatra cuál puede ser la más indicada en su caso. ¡Que una crema sea la más cara no significa que sea la más indicada para tu hij@!
    • LA ZONA DEL PAÑAL: Debemos prestar especial atención a la zona de los niños en contacto con el pañal. Suelen ser frecuentes las alteraciones en la piel de nuestros peques por el contacto con la orina, las heces, la humedad… Es importante escoger un pañal con una alta absorción, cambiarlo de forma frecuente, lavar con agua y limpiador sin jabón y aplicar después una crema protectora para mantener la zona sin humedad. Las que suelen funcionar mejor son las que llevan óxido de zinc ya que ayudan a formar una barrera protectora.
    • PROTECCIÓN SOLAR: nuestra piel tiene una memoria excepcional de cómo ha sido la exposición solar en la infancia. Está comprobado que un adulto tiene más riesgo de padecer un cáncer de piel (melanoma) contra más exposición solar sin protección haya tenido de niño. Es por eso que la protección solar de nuestros hijos es muy importante, sea en la estación que sea. Aquellos días que vaya a estar varias horas al aire libre no olvides ponerle crema solar especial pediátrica, con un factor superior al 50 y de amplio espectro (que cubra radiaciones UVA y UVB). Aplícala media hora antes de salir de casa sin descuidar ninguna zona y repite la aplicación cada dos horas.

 

Debes saber que el momento del baño debe ser relajado, cómodo y saludable, tanto para tu bebé como para ti. No olvides comprobar la temperatura del agua con el codo. Ésta no debe estar muy caliente, no añadas más una vez iniciado el baño, ya que podrías cambiar drásticamente la temperatura de tu bebé.

Limpia bien todos los pliegues, especialmente, cuello, manos, pies y los genitales. Evita que tu bebé coja frío, por lo que seca inmediatamente todo su cuerpo. No dejes humedad en determinados pliegues que hagan que le produzca alguna afección en la piel.

Por último, ten confianza en ti, no hagas movimientos bruscos, disfruta tanto como lo está haciendo tu bebé.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.