Si hablamos de métodos anticonceptivos, seguro que más de uno/a piensa que la marcha atrás lo es. Bien es cierto que, antes de llover, chispea y que toda agua moja. Por tanto, está claro que realizando esa práctica, sólo hay dos probabilidades, quedar embarazada o no. Para entender bien por qué ocurría uno de los casos, nuestra psicóloga especialista en sexología, Claudia Kösler, nos aclara varios conceptos en lo que se refiere al líquido preseminal que será el causante del embarazo en el caso de conseguirlo.

¿Qué es ese líquido?

El líquido preseminal (proviene de las Glándulas de Cowper) y el semen (proviene de la vesícula seminal pasando por la próstata) tienen componentes similares aunque solo el semen contiene realmente espermatozoides. El líquido preseminal va directamente a la uretra sin pasar por el mismo recorrido que el semen. Por tanto en una primera relación sexual heterosexual de penetración sin protección, no habría posibilidad de fecundar un óvulo y proceder a un embarazo. La cuestión es, una vez se haya eyaculado, pueden quedar espermatozoides en el conducto de la uretra, con lo cual en la próxima relación sexual heterosexual de penetración sin protección, cabe la probabilidad de producirse un embarazo o si hubo una estimulación previa con eyaculación pero sin coito.

¿Es posible que ocurra el embarazo?

Es posible si tenemos en cuenta que la mujer puede encontrarse en sus días fértiles. Además, los espermatozoides pueden vivir de media 24 horas y se sabe que pueden fecundar un óvulo hasta el 3er día de su expulsión.

Podemos diferenciar ambos líquidos: El líquido preseminal se encarga de lubricar y neutralizar la acidez de la vagina para facilitar la supervivencia de los espermatozoides mientras que el semen se encarga de transportar los espermatozoides para fecundar el óvulo.

¿Es fiable?

La práctica de la marcha atrás no se contempla como método anticonceptivo por los riesgos que conlleva de aumentar probabilidades de embarazos no deseados y contagios de ITS o ETS.

Aunque sea una práctica habitual en nuestra sociedad occidental, no sólo hay que preocuparse por el aumento de tasas de embarazos no deseados si no del aumento de ITS entre la población como gonorrea, clamidias, cándidas, sífilis, VPH… Hay una gran fijación por el embarazo cuando deberíamos de contemplar la salud en su totalidad.

El usar este método -poco o nada fiable- también ha producido un aumento en la ingesta de pastillas del día después.

Concienciar a la población de las consecuencias de tomar este método de emergencia como si fuera un método anticonceptivo es nuestra labor donde por desgracia quien sale peor perjudica es la mujer por sus efectos secundarios.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.