De un día para el otro, a tu hijo le han aparecido pequeños bultitos rosados cerca del ojo y tú no tienes ni idea de lo que es. Le pica un poco y piensas que se ha podido contagiar en la piscina. Efectivamente, tu instinto maternal no te ha fallado: “ha pescado un molusco contagioso mientras ha estado chapoteando durante estos días. Según los estudios científicos, las posibilidades de contagio por moluscos se multiplican por tres al compartir una toalla, una esponja o cualquier utensilio de baño.
No tienes que asustarse, el molusco contagioso es una infección muy común en los niños que no reviste peligro y se cura sin tratamiento.

¿Qué es el molusco contagioso?

El molusco contagioso es una infección viral que se manifiesta con una pequeña erupción en la piel: uno o más bultitos de entre 2 y 6 mm, rosas, blancos o de color de la piel; blandos y suaves al tacto y con el centro hundido.
Principalmente, afecta a los niños de entre 2 y 10 años debido a la inmadurez de su sistema inmunitario. Es una infección altamente contagiosa a través del contacto directo de persona a persona y con objetos, como toallas, juguetes, etc. que hayan utilizado las personas con la infección.

Entre un 3 y un 5% de los niños se verán infectados por el molusco contagioso, pero también pueden contraerlo los adolescentes y adultos. Por ejemplo, mediante las relaciones sexuales, o los deportistas que practican disciplinas de contacto como el yudo o la natación, y también aquellas personas que poseen un sistema inmunitario más débil (infectadas por VIH o con tratamientos contra el cáncer, por ejemplo)
Cuando se rascan o frotan las protuberancias y después se roza otra zona no afectada, el molusco contagioso se puede extender por todo el cuerpo.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Aparición de granitos redondos, de entre 2 y 6 mm de diámetro, en la zona afectada: cara, pecho, barriga, brazos, axilas, piernas, ingles y el área genital.
  • Las protuberancias tienen relieve y son de color rosa, blanco o del tono de la piel. Pueden enrojecerse e inflamarse y generar picor.

¿Cuándo se le irán los moluscos a mi hijo?

Cuando el pediatra o el dermatólogo pediátrico te confirme la infección, entonces te sorprenderá que la recomendación sea que ¡el molusco contagioso se cura solo, sin tratamiento!
Los moluscos pueden desaparecer en unos 2 o 3 meses, aunque debes tener paciencia ya que le irán saliendo nuevos granitos a medida que desaparecen los primeros, por lo que el período puede alargarse hasta los 18 meses o más, en los casos más extremos.

En ocasiones, los médicos deciden eliminar las protuberancias con diversas técnicas. Las más usadas son: raspado, congelación y terapia láser. Pero otros muchos están en contra, ya que aseguran que pueden generar más problemas que soluciones, al existir riesgo de lastimar al paciente.

¿Cómo prevenirlo?

Las medidas de prevención son de barrera, pero no siempre son efectivas. De todas formas, puedes llevarlas a la práctica:

  • Lávate frecuentemente las manos y haz que tus hijos también lo hagan.
  • No toques objetos que hayan estado en contacto con personas contagiadas. Si tienes que hacerlo, lávate siempre las manos inmediatamente después.
  • No compartas objetos personales como ropa, toallas, cepillos, peines, etc.
  • Si estás infectado, no toques tus lesiones y cúbrelas con ropa o un apósito.

Una vez que desaparece la infección, el molusco contagioso no se queda en el cuerpo, sin embargo, puedes contraerla de nuevo si vuelves a estar en contacto con el virus.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.