La situación se repite todos los años. Comienzan las clases y se vuelve a la rutina: nos levantamos temprano y los niños van a la guardería o al colegio. Todo va bien, pero a los dos o tres días, ya tienes que faltar a tu trabajo porque tu hijo tiene mocos y fiebre. Si empezamos así, no quieres ni imaginarte cómo será el resto del año escolar.

Es lógico que los niños estén más enfermos durante la época de clases. No solo se encontrarán con sus amigos sino con los bichitos que provocan las infecciones típicas del otoño e invierno. La situación es complicada, ya que niños juntos en un aula durante varias horas, es una fiesta para la proliferación de cualquier bacteria o virus.

Lo cierto es que debes acostumbrarte a los resfriados y gripes, especialmente durante el periodo escolar. Se estima que los niños en edad escolar tendrán entre 3 y 8 infecciones respiratorias a lo largo del año, la mayoría, en los meses de frío.

El contacto entre los niños es el principal medio de contagio: por contacto directo, con objetos, a través de los estornudos (por las pequeñas gotitas suspendidas en el aire), etc.; o por contacto con las instalaciones que comparten, como el suelo de la guardería, el baño, etc.

 

Mocos, tos, fiebre en la guardería. Tratamiento a seguir. MediQuo, tu amigo médico. Chat médico. Pediatría.

 

Las enfermedades más frecuentes por las que tus hijos acaban en la cama sin poder ir al colegio o la guardería, son el resfriado, la gripe y las infecciones bacterianas. Los síntomas son muy parecidos, aunque sino se les presta atención, la situación puede agravarse. Las principales diferencias son:

  • Resfriado: comienza de manera leve, se puede tener algo de fiebre (menos de 38 grados), pero no elevada, “agua en la nariz” y tos leve.
  • Gripe: aparece de manera repentina, con fiebre elevada (más de 38 grados), tos y mocos. Hay malestar general, falta de apetito, dolor de cabeza y garganta.
  • Infección bacteriana: es la menos frecuente, se presenta de manera localizada, como dolor de garganta o de oídos, con fiebre y malestar general.

¿Cuándo debo acudir al pediatra?

Ante el primer moco, no sería lógico correr al pediatra. Con un par de días en casa y algún antitérmico (si hay fiebre), el cuadro podría desaparecer, pero si el niño presenta algunos de estos síntomas, entonces deberías acudir al médico.

  • Problemas para respirar o tos con flema
  • Malestar que persiste
  • Agitación
  • Dificultades para dormir
  • Dolor de oídos
  • Placas de pus en la garganta
  • Fiebre elevada que no responde a los antitérmicos, durante más de tres días
  • Poco apetito
  • Palidez o coloración azulada de la piel (sobre todo alrededor de los labios)

¿Qué puedo hacer para prevenir estas enfermedades?

Algunas acciones simples pueden disminuir la posibilidad de que tu niño acabe en la cama.

  • En lo posible, limita el contacto de tu hijo con personas resfriadas.
  • Mantén una dieta equilibrada que incluya frutas y verduras ricas en vitamina C.
  • Enséñale a tu hijo a lavarse las manos frecuentemente.
  • Al toser o estornudar, enséñale a tu hijo a utilizar pañuelos desechables para cubrir la boca y nariz.
  • Trata de que no comparta vasos, utensilios para comer o toallas
  • Vacunas: es primordial estar al día con el calendario de vacunas.
  • Si tu hijo está enfermo, no lo lleves al colegio o a la guardería.
  • Los suplementos vitamínicos no sirven para prevenir, no se los administres sin consulta previa con tu médico.

¡Feliz vuelta al cole!

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*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.