Nadie nace motivado, ni tampoco es una característica personal que adoptemos con el paso de los años. El hecho de estar motivados nos produce sensación de bienestar y tranquilidad. La motivación puede diferir entre una persona y otra, esto ocurre porque la situación personal por la que estamos pasando es diferente para cada uno. 

Motivarnos es una tarea sencilla que nos cuesta alcanzar porque en situaciones nos vemos afectados por un entorno que no ayuda. Crear un entorno en el que seamos capaces de conseguir los objetivos marcados o ideales para cada situación, llevados a cabo con esfuerzo y empatía será nuestro primer objetivo para conseguir ese estado que hemos comentado anteriormente.

Allá por el año 1650 Blaise Pascal afirmó que “Generalmente, las personas se convencen más por las razones que descubren ellas mismas que por las que les explican los demás”.

Todos conocemos a personas que abandonan retos (como seguir una dieta, dejar de fumar o empezar a hacer ejercicio) al poco tiempo de empezarlos, sobretodo cuando hablamos de proyectos a medio y largo plazo. Y el motivo de ello no es nada más que el no haber sido capaces de encontrar la propia motivación.

Si nos centramos en el tema de iniciar una dieta para perder peso, es fundamental encontrar los motivos que nos dan la fuerza para conseguir el cambio de hábitos necesario para ello, y para ser capaces de mantener este cambio durante mucho tiempo (muchas veces durante toda la vida).

¿Qué hacer y cómo conseguir la motivación? Aquí tienes la clave para ello:

  • No hagas caso de los motivos de los demás o de las razones para el cambio que te proponen los profesionales. Has de buscar tus propias motivaciones para llevar a cabo el cambio que decidas.
  • Escribe en una hoja tus motivos y léelos varias veces al día en voz alta. El hecho de oírnos a nosotros mismos exponiendo los motivos para el cambio hace que sea mucho más efectivo para reforzar nuestra motivación.
  • Marca pequeñas metas que ir consiguiendo (por ejemplo, semanalmente), en lugar de una gran meta a largo plazo. Esto te proporcionará pequeñas dosis de satisfacción que mantendrán viva tu motivación para mantener el cambio.
  • Cuando cumplas los objetivos date un capricho (que no sea comida): cómprate un libro, ve a la peluquería o vete a pasear por la playa…
  • Todo el mundo tiene imprevistos o momentos de debilidad. Si te saltas la dieta no te fustigues, asúmelo como un paso más en el proceso de cambio, y sigue con el plan establecido.
  • Busca aliados entre la gente cercana. Si consigues que tu pareja, hijos o amigos también inicien un reto será más fácil mantener la motivación para conseguir el cambio. No hace falta que sea el mismo objetivo, si tú inicias una dieta y tus amigos deciden dejar de fumar, también podéis reforzar los cambios entre vosotros.

 

En definitiva, nunca es tarde para coger las riendas de la vida. Ser una persona preactiva nos ayudará a conseguir los objetivos y afrontar los problemas con soluciones para convertirlos en oportunidades.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.