Pensáis el nombre que le vais a poner, preparáis su habitación y dejáis todo listo para correr hacia la clínica. No habláis de otra cosa, pero todavía quedan cuestiones que hay que resolver… y son importantes. ¿Nacerá mi hijo por parto natural o por cesárea?. Ten en cuenta que la mayoría de las veces no podrás elegir. Sin embargo, es muy importante saber las diferencias.

En líneas generales, el parto  natural es el proceso que da fin al embarazo y que culmina con el nacimiento del bebé.  Comienza con las famosas contracciones, que van aumentando en intensidad y frecuencia. El cuello del útero se dilata lo suficiente para dar lugar al nacimiento. 

La cesárea, en cambio, es una intervención quirúrgica que facilita el nacimiento del bebé cuando el parto natural no es la mejor opción.

Algunas diferencias

En un parto natural, el cuerpo de la madre se prepara para el nacimiento. Es una cuestión puramente biológica. Para cuidar de tu salud y de la de tu bebé, hay que controlar algunas cuestiones como el ritmo de las contracciones, pero no se necesita una cirugía.

En cambio, una cesárea no es algo convencional y se recurre a ella por razones como por ejemplo: que no hubiera una dilatación adecuada, que el bebé no estuviera en la posición correcta o que existieran pérdidas de líquido amniótico.

El dolor en el parto

En el parto natural se aplica un tipo de anestesia que alivia el dolor de las contracciones pero que permite que la madre pueda empujar. La relajación y la respiración son de gran utilidad. En la cesárea, en cambio, la anestesia calma todo dolor, pero provoca la pérdida total de sensibilidad de cintura hacia abajo, por lo que la madre no podrá empujar.

Recuperación

En el parto normal, la recuperación puede durar de una a dos semanas, mientras que se tarda de uno a dos meses en recuperarse de una cesárea, ya que la herida debe cicatrizar.

Entonces, ¿qué hago?

Los expertos recomiendan el parto natural frente a la cesárea, porque afianza la relación entre madre e hijo. Es un parto más participativo, conlleva una recuperación más rápida y no se realiza ninguna cirugía.  Pero sobre todo confía en el profesional que está mirando por tu salud y por la de tu bebé. ¡Un empujón más y ya lo tienes contigo! 

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.

¿Te ha sido útil esta información?

¡Haz clic en las estrellas para votar!

¡No hay votos! Sé el primero en votar

¡Síguenos en las redes sociales!

¡Lamentamos que esta publicación no te haya sido útil!

¡Permítanos mejorar esta publicación!