A todos nos ha pasado en algún momento de nuestra vida… aparece una (en el mejor de los casos) o varias aftas en la mucosa oral, que nos ocasiona tantas molestias que afecta a nuestra calidad de vida, impidiendo incluso comer o hablar con normalidad.

¿Qué son las llagas o aftas bucales?

Las llagas son heridas que aparecen en la mucosa de la boca, en cualquier localización. Son llagas con diferentes formas y tamaños, y pueden aparecer en solitario o agrupadas.

Hay diversos tipos de llagas. La mayoría son aftas menores, son más del 80% de las que encontramos, y curan solas en pocos días. Si tienen más de 1 cm ya se denominan aftas mayores, y pueden dejar incluso una cicatriz. Además, tenemos las llagas herpetiformes, con numerosas úlceras de pequeño tamaño, que tardan más de una semana en desaparecer.

¿Por qué salen?

El motivo de aparición es desconocido, pero se han relacionado algunos factores con su aparición:

  • Infecciones. Una infección viral banal, o una reacción frente a bacterias habituales de la mucosa oral pueden ocasionar su aparición.
  • Traumatismos. Un golpe en la boca, morderse la mucosa o el roce que producen las ortodoncias, así como limpiezas dentales muy agresivas, pueden facilitar que aparezcan.
  • Estomatitis aftosa recurrente. Es una enfermedad que afecta a muchos niños y algunos adultos, donde aparecen aftas de forma recurrente, sin conocerse el motivo, aunque se cree que puede existir una predisposición genética.
  • Estrés. Encontramos muchos casos en que las situaciones estresantes como exámenes, trabajo, viajes… predisponen a sufrir aftas bucales.
  • Malos hábitos nutricionales. Los déficits de hierro, ácido fólico o vitamina B12 pueden facilitar su aparición.
  • Hay determinados alimentos como frutos secos, limón, fresas o chocolate que pueden desencadenar alergias o hipersensibilidades que favorecen las aftas.

¿Y qué hacemos con las llagas?

La gran mayoría de las llagas no tienen importancia y se curan solas, pero hay algunas medidas que podemos tener en cuenta para acelerar el proceso:

  • Evitar comidas con condimentos y disminuir los alimentos ácidos.
  • Mantener una correcta higiene bucodental.
  • Existen preparados a base de ácido hialurónico y otros componentes que ayudan a crear una capa protectora y mejoran los síntomas.

Si en una semana persiste la sintomatología, es conveniente acudir al médico porque pueden ser necesarias otras medidas terapéuticas.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.