Lo llamamos “picadura de medusa”, pero en realidad no son picaduras: es la propia “piel” de la medusa. Ésta tiene pequeños dardos capaces de inyectar la sustancia urticante que provoca la herida. Por eso, ¡ojo! el simple roce ya resulta dañino y una medusa puede picar incluso muerta.

¿Qué puede pasar si te pica una medusa?

Las picaduras de medusa son muy dolorosas y te pueden fastidiar las vacaciones, pero no te vas a morir. En raros casos puede producirte náuseas, vómitos y calambres, pero lo más común es el dolor intenso (similar al de una quemadura) y la lesión en la piel, que puede ir de una simple rojez a laceraciones y la aparición de pequeñas pústulas. Las molestias desaparecen en pocos días, pero las marcas siguen siendo visibles durante días.
Si las picaduras son muy abundantes y cubren una buena parte de la piel (por ejemplo, si tenemos la mala suerte de caer en medio de un banco de medusas), o bien si la medusa en cuestión es una Carabela portuguesa, el dolor por las picaduras puede ser tan intenso que cause parálisis e incluso pérdida momentánea de la conciencia. El riesgo se encuentra en el peligro de ahogamiento si nos quedamos paralizados por el dolor en el agua.

Personas más vulnerables a la picadura de medusa

Los niños y las personas mayores pueden sufrir daños más intensos por culpa de las medusas. Por un lado, porque su piel es más fina y el veneno penetra con mayor facilidad. En el caso de los niños, además, porque su cuerpo es más pequeño en relación al tamaño de la picadura, lo que la hace más peligrosa. Los ancianos, por su parte, tienen disminuidas las defensas naturales ante este tipo de lesiones debido a la edad.
Las personas alérgicas, asmáticas o con problemas circulatorios o de corazón pueden también sufrir peores consecuencias, por lo que deben extremar las precauciones cuando van a la playa.

¿Qué hago cuando me ha picado la medusa?

En primer lugar, no perder la calma. El dolor es intensísimo y puede parecer muy grave, pero habitualmente no es así. En segundo lugar, hay que evitar los remedios de la abuela, como orinar en la herida, que pueden hacer más mal que bien.
Los pasos a seguir en caso de picadura de medusa son:

  • Salir o sacar a la persona del agua.
  • Examinar la herida en busca de restos de tentáculos de medusa. Si los hay, retirarlos con unas pinzas o con las manos protegidas por guantes o similar.
  • Lavar la herida con suero fisiológico frío (idealmente) o con agua de mar, que suele ser lo que hay más a mano. Nunca debe utilizarse agua dulce ni caliente.
  • Aplicar frío mediante una bolsa de hielo o bolsa de gel frío.
  • Cuando se haya calmado el dolor, limpiar con yodo para desinfectar.

Se puede valorar la necesidad de poner una pomada con cortisona de venta en farmacia durante unos días si es necesario.

Si los síntomas son más graves o el dolor persiste, es conveniente buscar ayuda médica.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.