Hay momentos de la vida que uno jamás puede olvidar, y uno de los peores es que presencies el paro cardíaco de una persona. Puede ser alguien que pasa por el mismo sitio que tú o incluso lo más doloroso, alguien a quien aprecias. Hasta ese momento no te planteas: ojalá hubiera podido hacer más. Ojalá nunca te pase, pero mejor estar preparado para si te encuentras una situación así. Los números asustan: hay una muerte por paro cardiorrespiratorio cada 87 segundos en Europa. Una cada 23 minutos en España. Y es vital el inicio desde el primer momento de maniobras de la RCP para mantener la circulación sanguínea hasta que llegue el personal con los instrumentos necesarios para revertirlo: si los que presencian el paro inician maniobras  de RCP en el primer minuto, la supervivencia mejora un 60%.

Y no tengas miedo… ¡es mejor hacer algo, lo que se pueda, que no no hacer nada!

¿Cómo hacer una RCP?

1.- COMPROBAR RESPUESTA.

Cuando presencias que una persona pierde el conocimiento puede ser por muchas causas. Primero de todo hemos de comprobar que esté inconsciente: sacúdelo por los hombros, pregúntale en voz alta: ¿se encuentra bien?

2.- NO RESPONDE.

GRITA ¡AYUDA! Alerta a quienes haya alrededor.

3.- ABRE SU VÍA AÉREA.

Con la víctima estirada boca arriba pon tu mano en la frente y empuja suavemente su cabeza hacia atrás. Con las puntas de los dedos bajo su mentón, elévalo.

4.- COMPRUEBA SI RESPIRA NORMAL.

Coloca tu mejilla a la altura de su boca-nariz mirando hacia los pies de la víctima. Escucha con tu oído, siente con tu mejilla y mira si respira de una forma normal durante 10 segundos.

5.- ¿NO RESPIRA DE UNA FORMA NORMAL? LLAMA AL 112.

Identifícate, explica que has presenciado un paro cardiaco y, sobretodo, localiza de una forma precisa dónde estás… no podrán ir a ayudaros si no encuentran el sitio. Utiliza el manos libres del móvil para poder continuar haciendo cosas y recibiendo instrucciones.

6.- COMPRESIONES TORÁCICAS.

Coloca el talón de una mano en el centro del pecho del paciente. Sitúa la otra encima y entrecruza los dedos. Realiza compresiones con tus brazos rectos (aprovecha tu peso y sube/baja la espalda y los hombros), se trata de apretar y relajar para que el tórax vuelva a su posición (5-6 cm ha de bajar el pecho y luego dejar que vuelva a subir). El ritmo es a unas 100-120 por minuto… ¿forma fácil de llevar el ritmo correcto? Hay dos temas muy conocidos a ese ritmo: ¡dejamos a tu decisión cuál va más con tu estilo! Stayin’ Alive de los Bee Gees o la Macarena de Los del Río. ¿Cuándo parar? Cuando llegue la ayuda.

7.- ¿BOCA A BOCA?

Pese a que la mejor forma de hacer una reanimación es insuflando también aire se considera que las compresiones son más importantes: si no quieres hacer el boca a boca no lo hagas. Si se hace, con la posición de apertura de vía aérea que comentábamos antes, pinzar la nariz con los dedos, colocar tus labios sobre los de la víctima de la boca cubriéndola de una forma completa y soplar suavemente hasta que el pecho se eleve. Apartarse para dejar salir el aire y repetir. La secuencia sería: 30 compresiones de tórax – 2 insuflaciones.


Os dejamos un vídeo que se emite como anuncio en la televisión inglesa, haciendo llegar la formación en reanimación a toda la población, de una forma fácil y divertida. Lo mejor sería que nunca tuviéramos que hacer algo así, pero mejor tener unas nociones por si desgraciadamente nos pasa.

 

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.