Llega el fin de semana y lo primero que se te viene a la cabeza es, ¿qué puedo comer para que no me siente mal?. Acabas cocinando ese plato que siempre te gusta pero que tan mal te sienta y no sabes por qué… Últimamente estás notando que ciertos alimentos te caen mal pero no eres capaz de identificarlos. Te cuesta decir que no a ciertos platos que te entran por los ojos y que tan bien te saben pero al cabo de una hora siempre estás repitiendo el sabor en tu boca. Tranquilos, el reflujo o ardor ocurre en aproximadamente un 24% de la población. Te contamos por qué ocurre y cómo debes hacer para tratarlo.

¿Por qué ocurre?

Principalmente, las causas pueden ser muchas, así lo indica nuestra doctora Sònia Cibrián, y entre todas existen determinadas diferencias, desde los aspectos más dietéticos y los estilos de vida no saludables, como pueden ser el consumo de alcohol, tabaco y determinados alimentos no saludables, hasta situaciones que hagan aumentar la presión abdominal, como puede ser el embarazo o incluso la obesidad.

Estos síntomas los podemos tener durante todo el día, pero es cierto que durante la noche empeoran. Uno de los consejos de nuestra doctora es que en los casos en los que ocurra esto, se debe elevar la zona del cabecero de la cama a unos 30º. De esta forma, la zona alta del esófago estará más elevada que el estómago y los líquidos del estómago no se verán reflejados en él.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Los reflujos gástricos es el paso de los ácidos del estómago hacia el esófago. Los síntomas más frecuentes pueden ser dos:

  1. El famoso “ardor” que se da justo detrás del esternón y también se conoce como acidez o pirosis.
  2. La regurgitación espontánea, en otras palabras, cuando viene la comida a la boca y nos quema la garganta.

Además, existen otros síntomas que también influyen:

  1. La sensación de boca amarga o sabor a metal, acompañada del mal aliento.
  2. Las molestias al tragar la comida.
  3. La tos crónica.

 

Ardor. Los reflujos estomacales, estómago, molestias después de comer. Nutrición, Medicina general. Sònia Cibrián. MediQuo, tu amigo médico. Chat médico.

¿Qué tratamiento se puede seguir?

Podemos tratar los reflujos cuidando la alimentación, consiguiendo que los ácidos del estómagos sean menos ácidos y por tanto, menos agresivos para el esófago. Hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Evitar comidas abundantes, especialmente las cenas. Es recomendable no dejar pasar más de 3 horas entre comida y comida. De ese modo estaremos realizando las 4-5 comidas diarias.
  • Debes cenar dos o tres horas antes de ir a la cama.
  • Mastica lentamente.
  • Controlar el peso. En caso de sobrepeso, los síntomas empeorarán. También te puede interesar, guía de consejos para bajar el colesterol.
  • No ingerir alimentos extremadamente fríos o calientes.
  • Evita los alimentos irritantes como pueden ser el alcohol, café, té, chocolate y verduras como el ajo, cebolla, apio o menta.
  • Evita los condimentos como pimienta, guindilla y demás.
  • Reduce la ingesta de carnes grasas o fibrosas.
  • La mejor cocción es la plancha, horno, papillote, salteados, hervidos.
  • Realiza una dieta equilibrada que contenga hidratos de carbono, frutas y verduras.

En el caso de que aún sigas teniendo reflujo, es importante de que acudas a tu médico de cabecera para que te pueda realizar un estudio y así evitar complicaciones como pueden ser las úlceras.

 

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*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.