La definición aceptada por la comunidad científica es la siguiente: “el dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión hística real o potencial, o que se describe como ocasionada por dicha lesión”.

Nuestra especialista, Esther Méndez, te explicará las distintas clasificaciones que se pueden dar, como por ejemplo por las características propias del dolor, el origen y etc. Esta vez se centrará en la clasificación del dolor según su duración y tipo.

¿Cómo se clasifica?

  • Según la duración
    • Agudo: Inicialmente el Dolor Agudo se definió simplemente en términos de duración, pero en la actualidad se define como “una experiencia desagradable y compleja con factores cognitivos y sensoriales que suceden como respuesta a un trauma tisular”. A diferencia con el Dolor Crónico, en el Dolor Agudo existe una correlación importante entre la intensidad del dolor y la patología desencadenante y su evolución natural es disminuir progresivamente hasta desaparecer una vez se produce la curación de la lesión subyacente.
    • Crónico: se ha definido como “el dolor que se extiende más de 3 ó 6 meses desde su aparición o que se extiende más allá del período de curación de una lesión tisular, o está asociado a una condición médica crónica”. Otras características del Dolor Crónico además del factor tiempo, son que en ocasiones las posibilidades para identificar la patología causal es baja e insuficiente para explicar la presencia y ó la intensidad del dolor y responden pobremente a los tratamientos habituales. La intensidad del dolor puede variar de leve a intenso.
  • Según las características del dolor
    • Nociceptivo: presenta una importante correlación entre la percepción del dolor y la intensidad del estímulo desencadenante. Se subclasifica en:
      • Dolor Somático: se debe a lesiones en los tejidos corporales tales como piel, músculos, cápsulas articulares, y huesos. Se caracteriza por ser bien localizado, pero variable en la descripción y la experiencia. Ejemplos de este dolor sería un esguince, contractura, fractura de hueso…
      • Dolor visceral: se origina por una lesión o disfunción de un órgano interno. Hay que tener en cuenta que no todas las vísceras son sensibles al dolor (cerebro, hígado, pulmón, ovarios). El dolor visceral puede ser: cólico, profundo, sordo, difuso, mal localizado que en ocasiones se irradia ó se refiere en un área distante al órgano afectado. Suele acompañarse de sintomatología vegetativa (náuseas, vómitos, sudoración…) aumentos de la presión arterial y frecuencia cardiaca. Ejemplos de este tipo de dolor seria el asociado con apendicitis, colecistitis, patología pleural…
    • Neuropático: Se define como el como “el dolor que se origina como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial”. El Dolor Neuropático surge por la actividad generada en el sistema nociceptivo sin una adecuada estimulación de sus terminaciones sensitivas periféricas. Dicha lesión nerviosa puede desencadenar cambios en el SNC que pueden ser persistentes indefinidamente. Las características del dolor son: quemante, punzante, lancinante, hormigueo, picazón, pinchazos, descarga eléctrica, opresión, dolor profundo, espasmo o dolor al frío.

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*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.