Seguro que en más de una ocasión has salido de casa y has vuelto para comprobar si has cerrado la puerta con llave, o lo típico, bajar del coche andar 15 metros y dudar en si lo has cerrado o no. Otras veces te obsesiones con pisar sólo determinadas baldosas de color o te empeñas en dejar súper ordenada la mesa de tu trabajo. Si esto ocurre estamos ante un TOC, en otras palabras un trastorno obsesivo compulsivo.

El TOC es considerado por la Organización Mundial de la Salud como una de las enfermedad psiquiátrica más limitantes. Este tipo de trastorno lo sufren las personas que tienen pensamientos repetidos e incluso angustiantes sobre determinadas obsesiones. Para controlar el nivel de obsesión, los que lo sufren sienten la necesidad constantemente de realizar comportamientos, que son las llamadas compulsiones.

El TOC  tiene una evolución muy progresiva. Los expertos manifiestan que puede aparecer en tres momentos de la vida, pero que en determinadas situaciones también puede salir a la luz debido a épocas de estrés.

  • Infancia: las obsesiones más frecuentes eran las relacionadas con el miedo a contaminarse, el miedo a hacerse daño a sí mismo o a los demás (usualmente, un familiar cercano), las obsesiones agresivas, y las de simetría y orden. Los comportamientos obsesivo-compulsivos se asocian muy fuertemente al síndrome de la Tourette, a los tics, al trastorno de hiperactividad y déficit atencional, a los problemas del comportamiento y a los problemas específicos del desarrollo. En la infancia, además, se presentan con frecuencia obsesiones y compulsiones atípicas: rituales al escribir o leer, al moverse y al hablar (repetir sonidos, palabras o frases), etc. Estos rituales pueden ser mecánicos o de neutralización. Suelen ser también frecuentes las compulsiones que se asemejan a los tics (repetitivas o mecánicas, por impulso o para descargar energía) como tocar, rozar, golpear, respirar de cierta forma, y guiñar o hacer muecas con la cara o los ojos.
  • Adolescencia: Las obsesiones y compulsiones más frecuentes en esta época, además de las de contaminación-lavado, son las de simetría, exactitud y la compulsión de comprobación. Además, comienzan a aparecer las obsesiones sexuales y religiosas.
  • Adulto: Las obsesiones y compulsiones más frecuentes en hombres y mujeres son las de contaminación-lavado. En muchas ocasiones se acompañan de depresión. Los adultos maduros y las personas de edad avanzada, aunque pueden presentar “manías” y comportamientos ritualizados, es muy poco probable que generen un trastorno obsesivo compulsivo por primera vez.

Llegados al punto de la obsesión, la persona realiza las compulsiones que son las conductas repetitivas que él mismo aprende a realizar con el objetivo de reducir su ansiedad que le está provocando la obsesión. Un claro ejemplo serían las personas que se lavan constantemente las manos por temor a estar contaminadas y que incluso utilizan productos químicos para ello. Además, como hemos comentado la conducta compulsiva es repetitiva por lo que la persona piensa que debe hacerla un número determinado de veces para acabar con el pensamiento intruso de la obsesión.

Durante este estado puede intervenir la duda acerca de si ha ejecutado correctamente la compulsión y el número de veces que debía, siendo así esto no hace más que tener un efecto contrario, y por tanto, negativo, ya que lo que se consigue es aumentar aún más la ansiedad.

Las compulsiones se dividen en dos grupos:

  • Mentales (por ejemplo: contar en voz baja)
  • Motoras (por ejemplo: pisar las líneas blancas del paso de peatón)

Por tanto definiremos las compulsiones en varios tipos:

  • Lavado: el individuo cree que está contaminado.
  • Comprobación: el individuo piensa que puede causar una desgracia o accidente en su entorno.
  • Repetición: el único objetivo es disminuir la ansiedad.
  • Conteo: en este tipo de compulsión, el individuo realiza la acción con el objetivo de disminuir la ansiedad.

¿Cómo puede hacer una persona con TOC para controlar la situación?

Las personas con TOC, una vez que son conscientes de este trastorno, aprenden a prevenir las obsesiones y contrarrestar o neutralizan las consecuencias mediante diversas conductas que son adquiridas con el tiempo. Esto consistiría en realizar una acción con el único objetivo de eliminar o reducir considerablemente la ansiedad. Hay varios tipos de neutralización:

  • Conductas de seguridad
  • Evitación
  • Vigilancia y razonamiento

 

*Fuente mediQuo.