Esas dolorosas líneas azules

“Me duelen las piernas”. Cuántas veces lo hemos escuchado a alguien que conocemos. Es por culpa de esas líneas gruesas, azules o moradas, que pueden verse bajo la piel y que en realidad son venas afectadas que suelen causar dolor y sensación de cansancio, más conocidas como varices.

Las várices suelen aparecer en piernas, tobillos y pies. Es decir, en las zonas del cuerpo más alejadas del corazón. Sin embargo, las varices también pueden encontrarse en otras partes del cuerpo, como el esófago (várices esofágicas) o en el recto (hemorroides).

En cuanto al sexo, las mujeres tienen cinco veces más probabilidades que los hombres de padecerlas. Cuatro de cada diez mujeres las sufrirá algún día, aunque en general no suelen representar un peligro para la salud.

Hay algunos factores que aumentan su predisposición:

  • Edad: los años pasan para todos.
  • Obesidad: siempre es recomendable bajar de peso.
  • Vida sedentaria: es importante hacer ejercicio según tus posibilidades.
  • Anticonceptivos.
  • Embarazo.

Algunos síntomas que puedes experimentar cuando tienes varices son: pesadez de piernas, acumulación de líquidos, inflamación, dolor o sensación de cansancio. Y en fases avanzadas puede oscurecerse la piel de la zona y aparecer otras lesiones como úlceras. Es recomendable visitar a un médico especialista.

¿Pueden prevenirse o tratarse las varices?

Suele ser muy útil mantener un estilo de vida saludable y evitar el sobrepeso. Su tratamiento se destina a aliviar los síntomas y a evitar complicaciones. Algunas de las terapias disponibles son:

  • Escleroterapia: inyecciones que bloquean la circulación en las venas alteradas.
  • Laserterapia: eliminación de las varices con luz láser.
  • Prendas de compresión: comprimen las venas y evitan el dolor.
  • Cirugía: es la opción más radical y solo para casos severos.

¿Qué puedo hacer desde casa?

Hay cosas que podemos hacer en nuestra vida cotidiana para aliviar los efectos de las varices:

  • Evita la exposición al sol por períodos prolongados.
  • Las duchas de agua fría en las piernas pueden ser útiles .
  • Evita permanecer de pie durante mucho tiempo.
  • Dormir con las piernas levemente elevadas puede ayudar.
  • Reduce tu sobrepeso.
  • Utiliza un calzado cómodo.

 

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.